FORMAS DE OBTENER ÁCIDO FOSFÓRICO » Origen

El ácido fosfórico o como algunos lo conocen, ácido ortofosfórico, se trata de un componente químico cuya numeración atómica es H3PO4. Este componente se caracteriza por ser un líquido incoloro, inoloro, espeso y transparente.

Es perteneciente a la categoría del fosfato y así como se encuentra en presentación puramente química, también podemos encontrarlo de forma natural en algunos alimentos y bebidas tales como la leche, las carnes, pescados, huevos, nueces, entre otros. Cabe destacar, que en estos casos las porciones o cantidades son muy reducidas.

Este elemento es considerado de vital importancia en gran parte de los procesos industriales a nivel mundial. La industria química considera al ácido fosfórico como uno de los elementos principales para la obtención de otros rubros.

La descripción de este componente químico en las industrias que trabajan con este tipo de ácido, se identifica con el nombre E-338. Puedes ver este número reflejado comúnmente en las etiquetas de los envases de refresco.

El ion negativo que acompaña al ácido fosfórico, se trata del fosfato. Este componente se considera de gran relevancia ya que se relaciona con los compendios provenientes de los azucares fosforilados tales como el ácido desoxirribonucleico, entre otros.

Este componente químico generalmente se distribuye y almacena cuando se encuentra en estado de disolución. Se obtiene básicamente a través de rocas de fosfato de calcio combinado con ácido sulfúrico.

Su uso es diverso. Puede emplearse para la elaboración de bebidas gaseosas, como elemento principal, en la elaboración de pegamento para la adhesión de prótesis dentales, como elemento catalizador en metales de carácter inoxidable, entre otros.

¿Cómo obtener ácido fosfórico?

La obtención del ácido fosfórico básicamente se logra a través del tratamiento de rocas de fosfato de calcio en combinación con ácido sulfúrico.

Luego de esta combinación, se filtra el líquido que se obtiene con la finalidad de extraer el sulfato de calcio. También se puede extraer a través de la quema de vapores de fósforo, realizando posteriormente el tratamiento de óxido con vapor de agua.

En este sentido, debemos decir que, existen dos formas de obtener este ácido, uno es a través de vía seca y otro a través de vía húmeda.

Elaboración por vía seca

Se realiza a través del proceso de combustión del fósforo blanco combinado con aire más el uso de un quemador, esto con el fin de dar pentoxido en el interior de una cámara de combustión. En este caso el pentoxido en su gran mayoría queda disuelto y trasformado en estado de ácido fosfórico diluido.

La concentración del ácido fosfórico generada a través de este método empleado, se puede adquirir hasta en un 85% y se recoge en un 18%.

Elaboración por vía húmeda

Las variantes que se manejan para realizar ácido fosfórico, por vía húmeda son diversos, sin embargo, el proceso es básicamente el mismo.

Obtener este ácido a través de roca fosfórica la cual está compuesta mayormente por fosfatos cálcicos gracias a la reacción que se genera con diversos ácidos minerales. Su fundamento está basado en la conversión de fosfato cálcico terciario.

Intervención del ácido fosfórico

La intervención de este ácido en diversos procesos industriales es súper importante. Un ejemplo de ello podemos encontrarlo en la elaboración de abono o fertilizante, permitiendo este componente químico aportar mayores beneficios a las plantas.

Otra forma de intervención en la industria es a través del riego por goteo, en la obtención de fosfato monoamónico, en el proceso de eliminación de iones férricos así como para blanquear caolín. Sin mencionar muchos otros procesos que necesitan de la intervención del ácido fosfórico.