REACCIÓN EXPLOSIVA DEL ÁCIDO FOSFÓRICO » Peligros y usos

Una reacción explosiva es una liberación de gas que se genera, producida de forma rápida, provocando de esta forma una aportación energética importante.

Existen dos tipos de explosiones a saber:

Explosiones físicas

A través de este tipo de explosión no se genera cambio en la naturaleza química de las sustancias. Las explosiones físicas se pueden presentar de tres formas:

  1. Cuando la liberación gaseosa a alta presión se produce de forma mecánica. Ejemplo de esto se puede presentar en la liberación de gas comprimido en una botella o evaporación de líquido por sobrecalentamiento.
  2. Cuando se produce una explosión de vapor en expansión a causa de un líquido en proceso de ebullición.
  3. En los casos en los que se genera la evaporación de un líquido producto de la mezcla con otro que se encuentra a una temperatura mayor que la temperatura de ebullición del líquido.

Explosiones químicas

Este tipo de explosiones se define por la drástica transformación que se pueda generar en alguna de las sustancia, generando de forma automáticas gases. Este tipo de explosiones se debe mayormente, a reacciones químicas exotérmicas.

Estas explosiones se divide en dos, a saber:

  1. Reacciones uniformes: la velocidad en toda la masa de reacción se mantiene de forma constante. Al aumentar la temperatura se disipará aún más el calor generado en la zona central ya que la velocidad en ella aumentará.
  2. Reacciones de propagación: se trata del tipo de reacción que comienza en un área específica y se propagan a través de la masa reactiva de acuerdo a su frente de reacción.

Debemos mencionar que para que un compuesto químico sea considerado explosivo, debe contar con una serie de características, es decir, se puede determinar su comportamiento explosivo a través de las siguientes características:

  • Aquellos compuestos donde, dentro de su composición química poseen un grupo reductor y un grupo oxidante.
  • Donde se presente una mezcla de composición determinada entre aire y combustible.
  • En aquellos grupos funcionales
  • Sustancias tales como el pentacarbonilo de hierro, donde las sustancias pirofónicas se oxidan y se inflaman a estar en contacto con el aire.
  • Compuestos que presentan reacción inmediata y violenta al entrar en contacto con el agua.

Las reacciones químicas explosivas se caracterizan por contar con las siguientes particularidades:

  • Forma de manera casi inmediata una gran cantidad de
  • Genera grandes cantidades de calor, haciendo de esta forma que los gases se expandan y causen altas presiones.
  • Su evolución es considerado muy rápido. Se produce a gran velocidad siendo esta mayor, que la velocidad de disipación del calor causada por la reacción.

Reactividad e incompatibilidad del ácido fosfórico

Si las condiciones de uso y almacenamiento son estables, no existe riesgo. El ácido fosfórico es una sustancia que puede enfriarse a temperaturas muy bajas sin cristalizarse y posee incompatibilidad con varias sustancias, por ejemplo, con cloruro y acero inoxidable libera gas explosivo. Mientras que con tetrahidroborato de sodio puede reaccionar de forma violenta.

Al estar en contacto con elementos tales como amidas, organofosfatos, explosivos, aldehidos alcoholes y glicoles, esteres, cáusticas peróxidos orgánicos, fenoles, cresoles, cetonas, epóxidos, haluros insaturados y materiales combustibles, puede producir reacciones exotérmicas. Forma gases inflamables con sulfuros, mercaptanos, cianuros y aldehídos.

Reacción explosiva

No se considera el ácido fosfórico como un elemento químico inflamable que puede generar diferentes peligros, sin embargo, al estar en contacto con metales, libera hidrógeno, en este sentido si se puede considerar explosivo e inflamable.

De igual forma, debemos señalar que, si los contenedores donde se almacenan, están expuestos al fuego, se corre el riesgo de que estos exploten.

Por lo que al trabajar con este tipo de químicos se deben tomar muchas previsiones tales como aislarlos del peligro, no exponer al calor excesivo o fuego, evitar el contacto con metales, entre otros.